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Patxi Ibarbia
Luis A. Rojo "Gorri"
Ina Rufo
Javier Cuesta

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                                                      LA PICADURAPatxi

          Entre el calor y el ajetreo iniciamos el mes de Agosto. Mi madre llenando  maletas, mi padre revisando el agua y el aceite en el viejo coche y nosotros, entre risas y travesuras, sentimos que llega la hora de partir.

          Ya estamos todos: familia, coche, maletas y trastos. Nos dirigimos a casa de los abuelos,...,nos acercamos al pirineo.                                                            
                                       
    Así fue como emprendí mi primer gran viaje.
                                             
                 A lo lejos el sonido de los cencerros y los mugidos de los terneros. El abuelo    levanta sus viejos prismáticos y va localizando las vacas que, durante el verano, han estado pastando en Oza. Entre todos reunimos el ganado y lo llevamos de vuelta a Embún. Noto la cabeza cargada, algo pesada. Empezaba a experimentar los efectos de la altura.

          Estos pequeños detalles fueron el germen de nuestra pasión por las montañas y los viajes.

          Después de treinta años, todas las mañanas me despierto en el valle de Echo,..., ¡aquí!, en el refugio de Gabardito. A mi lado está Carmen, compañera de alegrías y fatigas, intentando comprender que mosca me ha picado para estar de nuevo inquieto, planeando, organizando, soñando,...

          Mikel Laboa compuso "Egoak ebaki banizkion" ( "Si le hubiera cortado las alas") es una canción en euskera que refleja con detalle la esencia de los afectados por esta extraña picadura. Curiosamente fue la primera canción que aprendió Carmen en mi lengua materna.

          Mis compañeros y yo tenemos explicaciones muy parecidas a la hora de justificar los síntomas de esta extraña enfermedad. Esperemos que no descubran antídoto alguno, pues es la esencia de nuestras vidas...

                                                                                                            Patxi Ibarbia
      

                                                    INQUIETUDES    Gorri

      Mi contacto con el medio natural comienza en mi infancia, en el caserío de los  abuelos. Los aromas del monte en primavera y de la hierba mojada, los colores del hayedo en otoño, el viento norte en invierno y los juegos en la nieve, me van enganchando.
          A la edad de quince años comienzo a practicar el montañismo clásico  realizando ascensiones en el País Vasco y Navarra, comienzan para mí esos primeros viajes, que bien en tren, autobús, en bicicleta o a pie nos permiten ir descubriendo nuevos parajes, nuevas sensaciones.
          Poco más tarde, junto a un nutrido grupo de amigos nos iniciamos en el mundo vertical y realizamos numerosas ascensiones en diferentes macizos, pasando por los Picos de Europa, Pirineos, Gredos, cada fin de semana nos supone un nuevo viaje y otra pequeña aventura. Pasan los años y cada vez escalamos más lejos de casa, en los Alpes, en los Andes, en el Himalaya. Son viajes más largos, más duros, más intensos, pero el conocer nuevos paisajes, nuevas culturas y gentes nos fascina. Son sin duda experiencias que enriquecen ese espíritu  aventurero que nosotros necesitamos alimentar, y seguimos soñando e ilusionándonos con nuevos proyectos que nos entusiasman y nos alegran. En el fondo seguimos siendo unos chiquillos inquietos.
          Este proyecto no es nuevo, ya que surgió en un campamento base del Himalaya hace ya tiempo, y tras nueve años de gestación esperamos que de a luz por fin esta aventura, y que el próximo invierno comencemos este apasionante viaje, acompañados de nuestros trineos y esquís rumbo al Sur.
          Atravesaremos nuestro continente viajando despacio, sin ayuda mecánica, practicando deporte en libertad. Sin duda es un interesante reto que esperamos compartir a través de la información puntual que aportaremos en esta página.

                                                                                                            Luis Angel Rojo

                                                      AVENTURASIna

          Recuerdo que una de mis primeras "aventuras" fue una Semana Santa        que  pillé la bici, le puse las alforjas, las llené (demasiado) de cosas, cogí un tren   hasta Valladolid y allí me puse a pedalear con la intención de llegar a Portugal,   pero llegando a Salamanca, se empezaron a romper los radios de la bici. Llevaba sobrepeso y ¡ni un radio de repuesto!

          Haciendo turismo por Salamanca acabó mi primera "aventura". Luego vendrían otras, más largas, más interesantes, más duras...

          Supongo que todos hemos visto esos reportajes de viajes o expediciones y hemos  pensado cuanto nos gustaría hacer algo así, y también hemos pensado que ese tipo de viajes es sólo para algunos "superhombres", y nada más lejos de la realidad, yo soy el tipo más normal del mundo, físicamente poquita cosa, de profesión chófer de autobús, padre de familia y con cuarenta y tres años ya no soy precisamente un chaval...

          Quizás, lo que más me ha motivado a la hora de embarcarme en este  proyecto, son las ganas. Siempre ha sido así, si tienes ganas , si quieres, dentro de tus límites, puedes montarte tu aventura.

          Como decía Javier Dicastillo, en un libro en el que nos narraba su primer viaje... "cansado de estar cansado, me puse a caminar".

          Nos vemos por el camino...

                                                                                                            Ina Rufo                                                                                                                                 

                                                     UNA EXPERIENCIAJavier

          Soy el miembro más joven del grupo y el que menos experiencia tengo en    este tipo de aventuras. No quiero decir con esto que sea un chaval ni que no haya realizado  mis viajecitos.

          Mi entusiasmo por viajar viene desde crío, cuando mis padres me llevaban de vacaciones, y, después con los amigos, la tienda de campaña, las bicis o el tren y cuatro duros, he ido recorriendo gran parte de la península.

          En todo este tiempo he sido estudiante, desde el E.G.B. hasta la Ingeniería de montes, pasando por el B.U.P., F.P.-2, Ingeniería Técnica... . Creo que después de tanto tiempo detrás de los libros me vendrá muy bien una experiencia de este tipo, donde, estoy seguro, aprenderé un montón de cosas que no vienen en los libros y que, la mejor manera de poder entenderlas, es viviéndolas.

          Este es un buen momento para realizar un viaje así, después de haber acabado los estudios y antes de atarme a la rutina. El único inconveniente que puede existir es el económico, pero creo yo que, si de verdad tienes ilusión por hacer algo y te mueves un poco,
lo conseguirás.

                                                                                                           Javier Cuesta