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LA PICADURA
Entre el calor y el
ajetreo iniciamos el mes de Agosto. Mi madre llenando maletas, mi padre revisando el
agua y el aceite en el viejo coche y nosotros, entre risas y travesuras, sentimos que
llega la hora de partir.
Ya estamos todos: familia, coche,
maletas y trastos. Nos dirigimos a casa de los abuelos,...,nos acercamos al pirineo.
Así fue como emprendí mi primer gran viaje.
A lo lejos el sonido de los cencerros y los mugidos de los terneros. El abuelo
levanta sus viejos prismáticos y va localizando las vacas que, durante el
verano, han estado pastando en Oza. Entre todos reunimos el ganado y lo llevamos de vuelta
a Embún. Noto la cabeza cargada, algo pesada. Empezaba a experimentar los efectos de la
altura.
Estos pequeños detalles fueron el
germen de nuestra pasión por las montañas y los viajes.
Después de treinta años, todas
las mañanas me despierto en el valle de Echo,..., ¡aquí!, en el refugio de Gabardito. A
mi lado está Carmen, compañera de alegrías y fatigas, intentando comprender que mosca
me ha picado para estar de nuevo inquieto, planeando, organizando, soñando,...
Mikel Laboa compuso "Egoak
ebaki banizkion" ( "Si le hubiera cortado las alas") es una canción en
euskera que refleja con detalle la esencia de los afectados por esta extraña picadura.
Curiosamente fue la primera canción que aprendió Carmen en mi lengua materna.
Mis compañeros y yo tenemos
explicaciones muy parecidas a la hora de justificar los síntomas de esta extraña
enfermedad. Esperemos que no descubran antídoto alguno, pues es la esencia de nuestras
vidas...
Patxi Ibarbia
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INQUIETUDES

Mi contacto con el medio natural comienza en mi infancia,
en el caserío de los abuelos. Los aromas del monte en primavera y de la hierba
mojada, los colores del hayedo en otoño, el viento norte en invierno y los juegos en la
nieve, me van enganchando.
A la edad de quince años comienzo
a practicar el montañismo clásico realizando ascensiones en el País Vasco y
Navarra, comienzan para mí esos primeros viajes, que bien en tren, autobús, en bicicleta
o a pie nos permiten ir descubriendo nuevos parajes, nuevas sensaciones.
Poco más tarde, junto a un nutrido
grupo de amigos nos iniciamos en el mundo vertical y realizamos numerosas ascensiones en
diferentes macizos, pasando por los Picos de Europa, Pirineos, Gredos, cada fin de semana
nos supone un nuevo viaje y otra pequeña aventura. Pasan los años y cada vez escalamos
más lejos de casa, en los Alpes, en los Andes, en el Himalaya. Son viajes más largos,
más duros, más intensos, pero el conocer nuevos paisajes, nuevas culturas y gentes nos
fascina. Son sin duda experiencias que enriquecen ese espíritu aventurero que
nosotros necesitamos alimentar, y seguimos soñando e ilusionándonos con nuevos proyectos
que nos entusiasman y nos alegran. En el fondo seguimos siendo unos chiquillos inquietos.
Este proyecto no es nuevo, ya que
surgió en un campamento base del Himalaya hace ya tiempo, y tras nueve años de
gestación esperamos que de a luz por fin esta aventura, y que el próximo invierno
comencemos este apasionante viaje, acompañados de nuestros trineos y esquís rumbo al
Sur.
Atravesaremos nuestro continente
viajando despacio, sin ayuda mecánica, practicando deporte en libertad. Sin duda es un
interesante reto que esperamos compartir a través de la información puntual que
aportaremos en esta página.
Luis Angel Rojo
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AVENTURAS
Recuerdo que una de
mis primeras "aventuras" fue una Semana Santa
que pillé la bici, le puse las alforjas, las
llené (demasiado) de cosas, cogí un tren hasta Valladolid y allí me puse a
pedalear con la intención de llegar a Portugal, pero llegando a Salamanca, se
empezaron a romper los radios de la bici. Llevaba sobrepeso y ¡ni un radio de repuesto!
Haciendo turismo por Salamanca
acabó mi primera "aventura". Luego vendrían otras, más largas, más
interesantes, más duras...
Supongo que todos hemos visto esos
reportajes de viajes o expediciones y hemos pensado cuanto nos gustaría hacer algo
así, y también hemos pensado que ese tipo de viajes es sólo para algunos
"superhombres", y nada más lejos de la realidad, yo soy el tipo más normal del
mundo, físicamente poquita cosa, de profesión chófer de autobús, padre de familia y
con cuarenta y tres años ya no soy precisamente un chaval...
Quizás, lo que más me ha motivado
a la hora de embarcarme en este proyecto, son las ganas. Siempre ha sido así, si
tienes ganas , si quieres, dentro de tus límites, puedes montarte tu aventura.
Como decía
Javier Dicastillo, en un libro en el que nos narraba su primer viaje... "cansado de
estar cansado, me puse a caminar".
Nos vemos por
el camino...
Ina Rufo
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UNA EXPERIENCIA
Soy el miembro más
joven del grupo y el que menos experiencia tengo en este tipo de
aventuras. No quiero decir con esto que sea un chaval ni que no haya realizado mis
viajecitos.
Mi entusiasmo por viajar viene
desde crío, cuando mis padres me llevaban de vacaciones, y, después con los amigos, la
tienda de campaña, las bicis o el tren y cuatro duros, he ido recorriendo gran parte de
la península.
En todo este tiempo he sido
estudiante, desde el E.G.B. hasta la Ingeniería de montes, pasando por el B.U.P., F.P.-2,
Ingeniería Técnica... . Creo que después de tanto tiempo detrás de los libros me
vendrá muy bien una experiencia de este tipo, donde, estoy seguro, aprenderé un montón
de cosas que no vienen en los libros y que, la mejor manera de poder entenderlas, es
viviéndolas.
Este es un buen momento para
realizar un viaje así, después de haber acabado los estudios y antes de atarme a la
rutina. El único inconveniente que puede existir es el económico, pero creo yo que, si
de verdad tienes ilusión por hacer algo y te mueves un poco,
lo conseguirás.
Javier Cuesta
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